Lamentable

lamentable254

Marc Vicens, 2016.

Los grandes escritores son maridos o amantes. Algunos escritores reúnen  las sólidas virtudes del marido: honestidad, inteligencia, generosidad, decencia. Hay otros escritores en quienes se aprecian los dones de un amante, dones de temperamento, más que de bondad moral. Como es notorio, las mujeres toleran en el amante atributos –malhumor, egoísmo, insinceridad, brutalidad– que nunca consentirían en el marido, porque el amante, a cambio, excita, infunde intensos sentimientos. Del mismo modo, los lectores transigen con la ininteligibilidad, las obsesiones, las verdades dolorosas, las mentiras, la mala sintaxis, si, en compensación, el escritor les permite saborear raras emociones y peligrosas sensaciones. Y en el arte, como en la vida, ambos, maridos y amantes, son necesarios. Es lamentable verse en obligación de escoger entre ellos.

Susan Sontag, Los Carnets de Camus, Contra la interpretación, traducció de Horacio Vázquez Rial. Debolsillo, 2014.

Advertisements

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out / Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out / Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out / Canvia )

Google+ photo

Esteu comentant fent servir el compte Google+. Log Out / Canvia )

Connecting to %s