Sed

Marc Vicens, 2019.

Nos parecía que por una peculiar contradicción los melones eran los frutos de la sequía. Caminando por valles agostados o por la tierra cuarteada de llanuras polvorientas, caíamos sobre ellos y nos lo comíamos como quien saca agua de un pozo en un oasis. Eran inverosímiles, nos consolaban, pero en realidad no nos saciaban la sed. Y antes de abrirlos, los melones huelen al agua azucarada que encierran. Un olor a cerrado denso y romo. Mientras que para saciar la sed es necesario algo más punzante. Los limones son mejores.

John Berger, Aquí nos vemos, traducció de Pilar Vázquez, Alfaguara, 2005.

Anuncis

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out /  Canvia )

Google photo

Esteu comentant fent servir el compte Google. Log Out /  Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out /  Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out /  Canvia )

S'està connectant a %s